Un nuevo comienzo


No es mi primera vez.


Supongo que no será la última.




Siempre he sido una persona bastante inestable, con idas y venidas emocionales, y con poca constancia.

Durante una época me dedicaba a liberar mis frustraciones y alegrías escribiendo pero, por desgracia, el tiempo pasa, nos hacemos mayores, y las prioridades cambian. O dejamos que cambien. He intentado retomar mi pequeña terapia personal más de una vez pero, como he dicho antes, soy una persona con poca constancia. 


Ahora, en 2020, en mitad de esta cuarentena que nos ha obligado a quedarnos encerrados con nuestros propios pensamientos, es el mejor momento para retomar o comenzar aquello que siempre tuvimos pendiente, y esta vez no hay excusas

El mundo ha cambiado mucho, vivimos más rápido, nos aburrimos antes, parece que los grandes líderes mundiales son las redes sociales y, en estos días, me he propuesto auto-analizarme y escupir lo que descubra sobre mí y mi entorno en este blog.


No prometo que sea interesante, como he dicho es mi pequeña terapia. Con la edad me he acostumbrado a guardarme muchas cosas para mi y, cuando eso es una constante, todo acaba explotando por algún lado.

Alguien me ha dicho que sea más egoísta y que piense más en mi, ne temo que eso es algo en lo que tengo que trabajar. Las hormonas no ayudan, no voy a mentir. Ser mujer y llegar a la treintena implica que tus hormonas y "el instinto maternal" van a revolucionar tu mundo. Bienvenidas, chicas, este es vuestro pasado, presente y futuro. Por suerte, esa tendencia de planear bodas y futuros niños nunca me ha interesado. Supongo que eso denota cierto egoísmo.

No pretendo que nadie lea esto, ni que sea interesante, pero si has llegado hasta aquí espero que me acompañes en este pequeño experimento, ya sea como espectador o como compañero. 





Bienvenidos al Capítulo 1 de este "Relato de la realidad".  


Comentarios